Accesibilidad en cualquier momento y lugar
Puedes encender una vela o solicitar un servicio de oración sin importar tu ciudad, tu país o incluso la presencia de una iglesia cercana.
Comodidad y rapidez
Solo unos pocos clics — y la vela ya está encendida.
Es gratuito
Cualquiera puede sentirse conectado con la práctica espiritual, incluso si no tiene recursos económicos.